COMPRA DE SELVAS EN EL ECUADOR

27 February 2002 | Intag | By Klaus Schenck

Por Klaus Schenck, Agosto del 2000. Desde hace años apoya "Rettet den Regenwald e.V." (RdR) a los conservacionistas ambientales de "Defensa y Conservación Ecológica del Intag" (DECOIN) en el Ecuador, en contra de compañías mineras internacionales. La compra de bosques en Intag ha resultado un éxito. El accionista de RdR Klaus Schenck visitó las comunidades de Intag en Agosto del 2000.

 
La selva alimenta una innumerable cantidad de quebradas y ríos.

En Otavalo, una pequeña ciudad al norte de Quito me subo al autobús en dirección al Intag. La zona se encuentra en los Andes, apartada de todas las carreteras principales. Saliendo de Otavalo el camino atraviesa pequeños cultivos y humildes casitas rurales. El paisaje es polvoriento y sequísimo. Paso de tortuga sube el autobús por las inclinadas y erosionadas laderas del volcán Cotacachi, que una vez estuvieron cubiertos de bosque. Los pocos eucaliptos allí plantados ofrecen un aspecto lastimero. Una vez arriba puedo de pronto divisar toda la región de Intag. El paisaje se ha transformado radicalmente. Allí todavía domina el verde oscuro de los bosques subtropicales montañosos. Poco después el bus traquetea por el bosque nublado. Los árboles están cubiertos por una capa de musgos, bromélias y orquídeas. Helechos enormes aparecen a los bordes del camino. Pequeñas quebradas fluyen por las laderas.

Hasta ahora, la deficiente accesibilidad a la zona de Intag ha salvado de la destrucción a su naturaleza única. Allí viven unas 25.000 personas. Estos bosques y los de la vecina reserva de Cotacachi-Cayapas forman hábitat de especies de animales amenazadas, como el oso de anteojos, el jaguar y la harpía. En los bosques nacen numerosos ríos importantes para el abastecimiento de agua. En la estrecha pista puede verse que daño pueden provocar las interacciones humanas en la naturaleza. En cada punto donde ha sido cortada la ladera para la construcción de la pista siendo eliminada la vegetación, pueden observarse derrumbes de la montaña. "Durante la estación lluviosa, los derrumbes interrumpen la pista una y otra vez. El Intag queda varios días incomunicado del resto del mundo" me explica Carlos Zorrilla de DECOIN.

Este hombre lucha desde hace largos años por la protección y conservación de la naturaleza. "Tampoco el Intag esta seguro ante la avaricia de compañías multinacionales y de políticos corruptos", me aclara. Los suelos bajo los bosques esconden cantidades ingentes de minerales como cobre, molibdeno y oro. Precisamente por eso, la empresa "Bishimetal", perteneciente a la empresa multinacional japonesa "Mitsubishi", junto al gobierno ecuatoriano y con el apoyo del gobierno japones a traves de su "Agencia de Desarrollo Internacional del Japon (JICA- japan international cooperation Agency) llegaron a planificar el establecimiento de una inmensa mina de cobre a cielo abierto en las montanas que rodean la pequeña comunidad de Junín, pocos kms. al sur de la reserva Cotacachi-Cayapas. Según la planificación del proyecto minero los habitantes de Junín y de las comunidades vecinas debían ser desalojados, los bosques tumbados y los ríos desviados. Montanas de deshechos contaminados producto del trabajo minero habrían llegado pronto a cubrir las laderas y estanques con líquidos tóxicos los valles cuesta abajo.

 
     
Decenas de diferentes especies de picaflores viven en las selvas del Intag
 
 
La selva produce todo el año una cantidad muy grande de frutas y semillas, que son la base de alimentación de especies amenazadas de la extinción, como el oso de anteojos

Don Rafael fue hace 30 años uno de los primeros colonos que llegaron al valle de Junín. "Un día hace nueve anos aparecieron ingenieros de "Bishimetal" y juntaron muestras de rocas en las montañas. Sin pedir permiso a los pobladores, empezaron a realizar perforaciones en las montanñas sobre Junín, junto al limite con la reserva", cuenta Don Rafael molesto. El instituto estatal de minería "CODIGEM" construyo con pesadas máquinas una carretera a través del ecosistema frágil en las montanas. También otras compañías mineras, como la chilena "CODELCO" y la británica "Rió Tinto Cinc" (RTC) poseían concesiones para la extracción de minerales en Intag. Estas compañías intentaron convencer a los pobladores de la zona de sus proyectos mineros. Los pobladores desconocían en aquel momento las consecuencias de la minería y creían en las promesas de las compañías de construir casas, carreteras y escuelas.

 
Los activistas de DECOIN delante su oficina en Apuela

Los mineros fueron seguidos de los ambientalistas de DECOIN y "Acción Ecológica". Ellos informaron con videos y talleres acerca de las consecuencias de los proyectos mineros, y acerca de las amargas experiencias de los habitantes de otras áreas de Sudamérica afectados por la minería. Informados sobre las perspectivas reales de un futuro minero los pobladores decidieron de no vender sus propiedades a las compañías mineras. Así se formó la resistencia en contra de los proyectos mineros. Tras años de protestas en Mayo de 1997 los pobladores de Junín y de las otras comunidades circundantes ocuparon el campamento minero de "Bishimetal". Como también esa medida fue ignorada por la compañía, los pobladores desmontaron las máquinas y quemaron las cabañas del campamento. El equipamiento minero fue transportado en mulas y entregado a las autoridades locales.

Hoy en día hay poco que recuerde al fracasado proyecto minero. Lo que una vez fue el campamiento esta ya cubierto de arbustos. Las lluvias y deslaves se llevaron la carretera minera. Árboles caídos y densa vegetación secundaria bloquean la pista. De algunas perforaciones a lo largo del río Junín desborda agua anaranjada por el oxido de los metales en el suelo. La lucha en contra de los proyectos mineros en el Intag y en el Ecuador no ha terminado aún. Con apoyo del "Banco Mundial", todos los recursos de metales y minerales en el Ecuador han sido cartografiadas. Mediante su explotación debe el país pagar una parte de su alta deuda externa. Una nueva propuesta de ley permite esto, inclusos en áreas protegidas. Los ambientalistas de DECOIN han hecho una denuncia de esta política delante el "Banco Mundial". Para fines del ano 2000 está planificada una visita de inspección del "Banco Mundial" en la zona. Carlos Zorilla y los demás ambientalistas de DECOIN quieren convencer a los visitantes de su visión de un desarrollo sostenible y medioambientalmente amigable.

 
Las empresas mineras querían destruir la Cordillera de Toisan para explotar el oro y el cobre que se encuentran bajo las monta–as

Con apoyo financiero de RdR, DECOIN compró a los agricultores 640 has. de bosque montano en medio de la mina de cobre. Estos terrenos todavía en su estado natural, están situados en las laderas que parten desde Junín, a alturas entre 1500 y 2000 mts. aproximadamente. Con la compra de 290 has. más debe ser logrado un cinturón de bosque que constituya una zona protegida en las montanas. Los terrenos fueron declarados como bosques comunitarios y la propiedad transferida a las comunidades. "Si las compañías mineras volvieran algún día, tendrían que vérselas ya no más con propietarios individuales, sino con la comunidad al completo" explica Carlos.

En los bosques comunitarios solo están permitidos usos sustentables. Uno de estos usos es un proyecto de ecoturismo puesto en marcha por la comunidad con la ayuda de la DECOIN. En un claro de un pequeño bosque construye el ambientalista de DECOIN Elías Imbaquingo junto a los pobladores de la comunidad, una cabaña turística de madera. Como material de construcción usan una especie de árbol muy frecuente en el bosque circundante. Al ser taladas los flacos troncos, provocan muy poco daño en la vegetación. La madera es transportada en mula hasta el lugar de la obra. "Como los troncos son usados redondos, tal como son, no tenemos prácticamente desperdicios", explica Elías. "Las paredes las construimos con los troncos de una especie de bambú gigantesca que crece a las orillas de los ríos". "Cuando vuelvas el ano que viene podas dormir en la cabaña", agrega Elías.

 
Caba–a turística de Junín

Por iniciativa de los ambientalistas de DECOIN, el Cantón Cotacachi al que pertenece Intag, fue declarado "Cantón Ecológico". Carlos me muestra orgulloso el borrador de una nueva ordenanza ecológica para el cantón. Las ordenanzas ambientalistas deberían abrir nuevas perspectivas de desarrollo sostenible para la zona. Eso es urgente porque la gente es muy pobre y la situación económica muy difícil. El jornal diario ronda los 2 US$, y trabajo asalariado no hay todos los días. La mayoría de los agricultores se autoabastecen. En sus terrenos cultivan fréjol, maíz, yuca, bananas, y otros cultivos y frutas para el consumo diario. La venta del excedente es difícil a causa de las largas distancias hasta los mercados y los bajos precios que se paga. Casi nadie posee un vehículos propio.

Los suelos del Intag en su mayoría son muy poco aptos para la agricultura. Las pendientes inclinadas predominan, y en ellas las fuertes lluvias tropicales arrastran fácilmente la fértil superficie de suelo. Los agricultores desconocen métodos de trabajar la tierra que sean sostenibles y adaptadas al medio ambiente. Es por eso que DECOIN ofrece educación ambiental y cursos sobre métodos ecológicos de trabajar la tierra. Por ejemplo, la agroforestería: con la combinación de agricultura y forestaría en el mismo terreno se aprovecha la función protectora y estabilizadora de los árboles para los suelos y los recursos hídricos. Si se combinan en el mismo terreno cultivos, arbustos y árboles la fertilidad de los suelos es mejor conservada. El mejor ejemplo de esto lo constituyen las diferentes capas de vegetación (estructura vertical) de los bosques naturalmente existentes en Intag.

El éxito del trabajo de DECOIN se ha hecho visible por todos los lados. Hasta hace pocos anos los agricultores quemaban durante el verano sus cultivos y potreros. El humo azul dificultaba la respiración a lo largo de varias semanas. Junto a las hierbas secas y a los restos de la cosecha ardían también los microorganismos que habitan los suelos, así como los arbustos y los árboles. Los suelos ya sin protección, quedaban expuestos al sol ardiente. El viento se llevaba la ceniza y el resto era arrastrado por las lluvias en el invierno. Así iban empobreciendo los suelos más y más cada ano. Hoy en día muy pocos agricultores siguen quemando sus cultivos. Con ayuda de la DECOIN los agricultores han establecido composteras. Con los desechos y las hierbas de sus cultivos producen compost de lombriz, que meses mas tarde usan como abono.

 

 
Seminario para los caficultores

También la "Asociación de Café Orgánico Río Intag" fue fundada por iniciativa de la DECOIN. La asociación compra toda la cosecha de café de los agricultores de la zona a precios garantizados y bien encima del nivel de los precios de café que se pagan en los mercados internacionales. "Estamos en el proceso de obtener una certificación orgánica que obtendremos recién en el ano 2003" explica José Cuevas. El es ambientalista y coordinador técnico de la asociación. "La cosecha de este ano fue muy mala. La organización japonesa de comercio justo que compra nuestro café orgánico quería comprar ocho contenedores llenos de café. Nosotros ni pudimos llenar medio".

El cultivo de café con fines comerciales fue reanimado por la asociación en el Intag. "Las condiciones de clima y suelo son ideales para el cultivo de café en la zona. Pero la crisis de precios de café de los años 60 y 70 obligo a los campesinos a abandonar este cultivo para dedicarse al cultivo de maíz y fréjol", sigue explicando José Cuevas. Los pocos arbustos de café que dejaron hasta ahora los agricultores eran para el consumo propio. "Estos arbustos tienen unos pocos metros de altura y están muy envejecidos. Tras una poda decidida los arbustos rebrotan rápidamente y empiezan a producir de nuevo", aclara José.

Por todo el Intag los caficultores han establecido semilleros con una productiva variedad de café procedente de Colombia, con el apoyo de la asociación, que consiguió las semillas. También es nuevo para los agricultores la siembra del café junto a determinadas especies de árboles como el aliso y el guabo. Las raíces de los árboles fijan nitrógeno del aire y abonan así el suelo. Los árboles dan sombra al café y las hojas caídas de los árboles protegen la tierra de la sequedad y la erosión y a la vez fertilizan los suelos.
 
Mujer tejiendo saquitos de fibra de cabuya para el café

 

Por el contrario las cabuyas plantadas a los bordes de los caminos y campos, son de cultivo tradicional. La novedad es que de las fibras de esta planta las mujeres están produciendo artesanalmente bolsitas decorativas para envasar el café orgánico de la asociación de café. Otra iniciativa de DECOIN es la producción de artesanías del mismo material como sombreros, bolsos, carteras, etc. Estas se venden en la zona y en el mercado artesanal de Otavalo.

Todavía queda mucho por hacer en Intag pero el trabajo de DECOIN tiene resultados muy visibles y el ritmo de deforestación en la zona cada ano es menor. Antes de mi partida me compro tres bolsitas de café orgánico. Así ya en casa puedo disfrutar con una taza de café el rico sabor y los éxitos de DECOIN y la gente de Intag.

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